martes, 1 de enero de 2013


Nekomata


Un nekomata (猫又, literalmete gato bifurcado) es un gato de habilidades sobrenaturales perteneciente al folclore japonés. El nekomata es una variación del bakeneko (化け猫), que surge cuando a un gato doméstico se le comienza a bifurcar la cola.


Historia

El nekomata surge como una leyenda urbana cuando Japón sufría una crisis en el siglo XVII. La población de ratas aumenta en el año de 1602, causando estragos en la producción del arroz y la seda. En ese tiempo se decreta que nadie podía poseer, vender ni comprar gatos, todos debían ser puestos en libertad. La raza más común era el bobtail japonés, el icónico gato callejero que no tiene cola y que ronda por las calles de Japón. Debido a que esta raza no tiene cola, comenzaron a surgir leyendas que hablaban de la razón por la cual el bobtail japonés no tenía cola. La que hizo que surgiera el nekomata hablaba que a los gatos que se les dejaba crecer la cola se convertirían en nekomata.
Según el folklore, un gato doméstico puede convertirse en un bakeneko cuando ha vivido cierta cantidad de años, cuando ha alcanzado un kan (3.75kg) de peso o si se le permite tener cola larga; en el último caso, su cola se bifurcará (se dividirá) y se llamará nekomata

Folklore

El nekomata es una criatura mitológica japonesa que se cree que evoluciona de los gatos domésticos. Se creía que cuando un gato llegaba a los cincuenta años de vida, su rabo empezaría a dividirse lentamente en dos, a la vez que desarrollaría poderes mágicos, principalmente aquellos relacionados con la nigromancia y chamanismo. Gesticulando con sus rabos o con sus patas delanteras (ya que caminaría erguido), los nekomata animarían y controlarían a los muertos. Los nekomatas, en entornos salvajes, se alimentarían de carroña proveniente de cuerpos muertos. No todos los gatos se convierten en nekomatas, sino que deben producirse ciertas situaciones, generalmente relacionadas con la alimentación del gato, como beber sangre humana, alimentarse de un cadáver humano o de una serpiente, etc.
Aunque el comportamiento de los nekomatas se suele comparar al de los gatos comunes, solían tener contínuas trifulcas, especialmente los gatos viejos y maltratados que eran normalmente más poderosos que el nekomata medio. Para vengarse, esos nekomatas controlaban a los familiares muertos de los maltratadores, persiguiéndolos hasta que fueran compensados con comida, disculpas y atención.
Por último, algunas historias del folclore japonés afirmaban que el nekomata podía alternar entre su forma original y otra apariencia humana. Aun así, al contrario que la más común nekomusume(mujer-gata), los nekomata hembra aparentaban ser más viejas, mostrar malos hábitos en público y tener siempre un halo de terror alrededor de ellas, que si estaba en contacto con la gente durante un largo período podría causar enfermedad y peste.
Las primeras referencias a la figura de los nekomata se remontan al período Kamakura (1192-1333) donde con ese nombre se denomina a un gato demoníaco que devora a los humanos y adopta su fisonomía. Los tres cuentos de este tipo de gato por excelencia son el gato de Okazaki, el gato de Arima y el gato de Nabeshima.
No todos los nekomata son malvados; en algunas historias son leales y amables con sus propietarios. Una de ellas es la historia de Tama, un nekomata cuyo propietario era un sacerdote muy pobre que vivía en un ruinoso templo en Setagaya, al oeste de Tokio. El sacerdote le dijo a Tama: Te he cuidado a pesar de mi pobreza, ¿no podrías hacer algo por este templo?. Un día Naotaka, el señor del distrito de Hikone, se puso debajo de un árbol debajo del templo para evitar mojarse con la lluvia. Naotaka se dio cuenta de que había un gato que maullaba delante de la puerta del templo, llamándole. Mientras se dirigía hacia él, un rayo cayó sobre el árbol. Después del incidente, Naotaka se hizo amigo del sacerdote del templo, lo convirtió en el templo de su familia y donó grandes cantidades de dinero para repararlo. Cuando el gato Tama murió, el sacerdote le construyó una tumba, y finalmente sobre él se construyó un santuario sobre ella.

Izanami


Izanami (イザナミ? también escrita como 伊弉冉尊 o 伊邪那美命, literalmente "la mujer que invita"), es la diosa de la creación y de la muerte en lamitología japonesa y en el sintoísmo, es una diosa primordial y mujer del dios Izanagi. Junto con él creó el mundo. Es conocida también como Izana-mi,Izanami-no-mikoto o Izanami-no-kami.
Los primeros dioses invocaron a dos seres divinos a existir, el varón Izanagi y la mujer Izanami, y éstos crearon la primera tierra. Para realizar esto, Izanagi e Izanami tenían una lanza decorada con joyas, llamada Ame-no-nuboko (lanza celestial). Con esto crearon sobre el mar una isla, y residieron en un palacio construido por ellos en esa isla. En el momento de su matrimonio, Izanami dio las gracias en primer lugar; pero Izanagi no sabía si esto era correcto. Después tuvieron dos hijos, Hiruko y Awashima, pero nacieron deformes y no fueron considerados dioses.
Pusieron a los niños en un bote en dirección al mar e hicieron una petición a los otros dioses acerca de qué hicieron mal. Ellos contestaron que la deidad masculina es la que debe dar las gracias en primer lugar durante el matrimonio. Así Izanagi e Izanami nuevamente hicieron el rito de matrimonio, pero esta vez Izanagi hablaría primero y se consumaría de manera correcta.
De su unión nacieron las ōyashima, las "ocho grandes islas" de Japón:
Ellos engendraron seis islas adicionales y muchos dioses. Izanami murió cuando engendró a Kagutsuchi (encarnación del fuego). Fue enterrada en el Monte Hiba, en la frontera de las antiguas provincias de Izumo y Hoki. Fue tal la furia que tuvo Izanagi con la muerte de su esposa, que mató al recién nacido y de éste se crearon docenas de deidades.
Decidió Izanagi hacer un viaje a Yomi ("la tierra oscura de la muerte"). Rápidamente encontró a Izanami, y le pidió que regresara con él, pero ella le dijo que era demasiado tarde, ya que había comido el alimento del inframundo y que ahora estaría en la tierra de los muertos; sin embargo trataría de convencer a los dirigentes del Yomi para que la dejaran irse y pidió a Izanagi que no entrase durante ese momento.
Izanagi esperó y esperó, pero al final se impacientó, así que encendió una mecha y se adentró en el Yomi para buscar a su esposa, quebrando de este modo una de las reglas de la tierra de los muertos. Izanagi buscó a su esposa y cuando la encontró se horrorizó al ver su cadáver putrefacto, lo que provocó la ira de Izanami la cual mandó a los ejércitos del inframundo tras su marido. Éste consiguió escapar, al salir de Yomi, cerró la entrada con una piedra y rompió el matrimonio con Izanami. Debido a esto, Izanami le lanzaría una maldición diciendo que cada día mataría a mil humanos, a lo que él respondió que de hacerlo, haría nacer a mil quinientos.

Izanagi


Izanagi (イザナギ? registrado en el Kojiki como 伊弉諾, y en el Nihonshoki como 伊邪那岐; también escrito como 伊弉諾尊) es una deidad nacida de las siete generaciones divinas en la mitología japonesa y en el sintoísmo, es también referido en el Kojiki como "el hombre que invita" o Izanagi-no-mikoto.
Él y su esposa Izanami crearon muchas islas, deidades y antepasados de Japón. Cuando Izanami murió dando a luz, Izanagi intentó (pero falló) rescatarla del Yomi (el inframundo). En el rito de limpieza posterior a su regreso, él engendró a Amaterasu (la diosa del Sol) de su ojo derecho, Tsukuyomi (el dios de la Luna) de su ojo izquierdo, y Susanoo (el dios de las tormentas y tempestades) de su nariz.
La historia de Izanagi e Izanami tiene parecido con el mito griego de Orfeo y Eurídice. Pero hay también grandes diferencias. Cuando Izanagi mira antes de tiempo a su esposa, él contempla su monstruoso e infernal estado y ella se avergüenza y enfurece, por lo que le persigue para matarle. En esto se asemeja en cierto modo al mito de Cupido y Psique, aunque al contrario (Psique teme que Cupido fuera un monstruo, pero descubre en su lugar a un hermoso joven). Izanami falla, pero promete matar a mil personas cada día. Izanagi replica que mil quinientas personas nacerán cada día.


Susanoo


Susanoo (須佐之男 Susanowo?) , en el sintoísmo, es el dios del mar o de las tormentas, y las batallas. Es el hermano de Amaterasu, la diosa del Sol y de Tsukuyomi, el dios de la Luna. Este dios se califica a veces de brutal y a veces de considerado. El Kojiki y el Nihonshoki tienen escrita su legendaria represión de un monstruo de serpiente llamada Yamata-no-Orochi, en el país de Izumo. Ambos libros lo describen como un antecesor del linaje imperial. En contraste, algunos folclores lo consideran como un dios nativo o un cabeza de un pueblo de polo Izumo.

Historia

Susanoo nació de la nariz de su padre Izanagi, cuando este se dio un baño para purificarse (típico en la tradición japonesa) de su desgraciado incidente enYomi-tsu-kuni, la tierra de los muertos, cuando quiso rescatar a su amada Izanami de este reino. Susanoo mostró desde su infancia una actitud agresiva, pero un gran potencial, al fin y al cabo. Cuando su padre, Izanagi, quiso repartir su reino con sus tres hijos (Amaterasu,Tsukuyomi y Susanoo), Amaterasurecibió el sol y el cielo, Tsukuyomi recibió la luna y la noche, y Susanoo recibió el rayo, la tierra y el mar; pero esto no era lo que quería el dios: Susanoo se enfureció pero, como era consciente de que la ira de su padre era un peligro muy serio, esperó a que Izanagi se fuese al descanso divino, para luego enfrentarse con su hermana. Este enfrentamiento (que causó consecuencias muy serias) hizo que el consejo de los ochocientos dioses le expulsasen del cielo.

La Batalla con Amaterasu

Cuando Susanoo quiso enfrentarse a su hermana Amaterasu, para evitar heridas innecesarias, decidió hacer con ella un concurso de poder creador: consistía en crear cuanto más divinidades menores mejor. En la primera tanda, Amaterasu cogió la espada de su hermano y, tras romperla en tres fragmentos y masticarla, aparecieron tres hermosas diosas. Susanoo, para poder superarla, cogió las cuentas de la fertilidad de su hermana y, con ella, creo cinco dioses muy agresivos. Susanoo se proclamó vencedor, aunque su hermana, al pertenecerle a ella las cuentas con las que Susanoo había creado a sus dioses menores, dijo que ella era la vencedora. Susanoo se negó aceptarlo y destruyó la hilandería sagrada, hogar de Amaterasu, y en adición a eso descuartizó y repartió por la hilandería el cuerpo del caballo “celestial”. Amaterasu se asustó tanto al ver al animal sagrado muerto, que huyó hasta la cueva de Yamato Iwato, donde se encerró, provocando la oscuridad eterna. Rápidamente, Susanoo fue juzgado por el consejo de los ochocientos dioses, que se le culpó de asesinar al caballo “celestial”, asustar a su hermana (provocando así la oscuridad eterna) y de acabar con la vida de una de las doncellas de Amaterasu (ayudantes de la diosa en la hilandería sagrada), que murieron a causa de las astillas del telar cuando se rompió por el impacto con el caballo celestial.


Tsukuyomi


Tsukuyomi (月読の命 o 月夜見の尊 Tsukuyomi-no-mikoto?), también conocido como Tsukuyomi-no-kami o Tsukiyomi, es el dios de la luna en la religión shintoísta y la mitología japonesa. El nombre Tsukuyomi es una combinación de las palabras japonesas "luna" (tsuki) y "lectura" (yomu). Otra interpretación es que el nombre combina las palabras "noche de luna" ("Tsukiyo") y el verbo "mirar" ("miru").
Tsukuyomi era el segundo de los "tres hijos nobles", nacidos cuando Izanagi, el dios que creó la primera tierra, Onogoro-shima, se bañó para limpiar sus pecados al escapar del inframundo y de la ira de su esposa Izanami. Tsukuyomi nació cuando Izanagi se limpió su ojo izquierdo, aunque en otra versión de la leyenda, éste nació de un espejo de cobre blanco que Izanagi sostuvo en su mano izquierda.
Tsukuyomi ascendió a los cielos (Takamagahara) mediante la escalera celestial, donde vivió con su hermana, Amaterasu, la diosa solar, hasta que éste mató a Uke Mochi, la diosa de la comida, en una fiesta (esta terrible acción, que afectará negativamente al dios, resulta algo muy positivo para los seres vivos: del cuerpo de Uke Moochi surgieron los alimentos terrenales fundamentales, ya que de los ojos surgió el arroz, de sus orejas aparece mijo, de sus genitales trigo, de la nariz surge judias pintas y del recto la soja). Desde entonces, Amaterasu se enfadó tanto que no paró de moverse a través de los cielos, huyendo siempre de Tsukuyomi. Por esta razón la luna y el sol nunca se encuentran.
En otras versiones de esta historia, Uke Mochi fue asesinada por Susanoo que se utilizó para resaltar el caracter agresivo del dios del rayo.

Amaterasu


Amaterasu Ō-Mikami o Amateratsu (天照?) es la diosa del Sol en el Sintoísmo y antepasada de la Familia Imperial de Japón según dicha religión. También conocida como Ōhiru-menomuchi-no-kami (大日孁貴神?), su nombre significa Diosa gloriosa que brilla en el cielo. Es una de las deidades sintoístas (Megami) más importantes.

Historia de la Megami

Según se cuenta en el Kojiki, la Megami (Kami en femenino) nació del ojo izquierdo de Izanagi cuando se purificaba tras su intento fallido de rescatar aIzanami, naciendo de similar manera sus hermanos Susanoo y Tsukuyomi. El Kojiki la describe como la Megami de la que emana toda la luz, y en numerosas ocasiones se hace alusión a ella como la Megami del sol por la calidez y la compasión por aquellos que la adoran.
Tras la vergonzosa conducta de su hermano Susanoo, Amaterasu se encerró en una cueva. Al no estar ella el Sol no salía y el mundo se cubrió de tinieblas, los campos morían y el mundo se helaba. Los demás dioses temiendo que las tinieblas perduraran para siempre organizaron una fiesta en la puerta de la cueva. El ruido exterior atrajo mucho la curiosidad de Amaterasu, quien salió y se encontró con una Megami brillante y llena de luz. Un segundo después se dio cuenta que era su propio reflejo en el espejo. La mayor parte de los mitos giran en torno a un incidente en el que la Megami queda atrapada en una cueva por culpa de las acciones de su hermano Susanō. Sumido en un fuerte estado de embriaguez, este arrasa los campos de arroz de Amaterasu, llena todos sus canales de irrigación, y arroja excrementos en su palacio y templos (en otra versión estas acciones se deben a la furia del dios tras perder una competición destinada a subsanar su descontento con el reparto que su padre había hecho de cielo, noche y océanos entre los tres hermanos). La megami le ruega a su hermano que se detenga, pero este la ignora y llega incluso a arrojar el cadáver del caballo "celestial" a sus doncellas, que se encontraban tejiendo. Las mujeres mueren a causa de las astillas de madera que al romperse el telar atraviesan sus cuerpos (la mayoría de las versiones dicen que son sus órganos reproductivos los que son alcanzados por la madera).
Furiosa, tras ver el cadáver del caballo, Amaterasu se encierra en la Cueva Celestial y la sella con una roca. Como resultado, el mundo queda sumido en tinieblas y comienza a marchitarse y llenarse de malos espíritus. Los Kami-gami(Kami en plural) se reunieron frente a la entrada buscando una manera de hacerla salir. El dios de la inteligencia, Omoikane, ideo la manera de hacerla salir, se sentaron todos en torno a ella y colocaron un espejo dirigido a la entrada. Ama no Uzume, la voluptuosa Megami de la danza, dio la vuelta a una bañera y se puso a bailar sobre ella, marcando el ritmo con sus pasos. Durante su danza, se levantaba la falda y mostraba los pechos. El resto de Kami-gami hacía mucho ruido gritando, riéndose y animando. Amaterasu decidió echar un vistazo a ver qué era lo que pasaba, y le preguntó al que estaba más cerca de la entrada. Este le contestó que había una nueva Megami(Kami en femenino). Cuando Amaterasu preguntó quien era, este señaló al espejo, y esta, que nunca había visto su reflejo, se quedó absorta en la imagen. Estaba tan sorprendida que exclamó Omo-shiroi, que significa tanto blanca tez comofascinante. Mientras estaba distraída, los otros Kami-gami cierran la cueva tras ella, convenciéndola para regresar al Plano Celestial
Amaterasu saliendo de la cueva.
Amaterasu fue enviada de joven a conquistar las Altas Llanuras del Cielo pero pronto tuvo que esconderse, ofendida ante el comportamiento de su hermano. Cuando dejó de esconderse, envió a su nieto a pacificar Japón y su bisnieto Jinmuse convirtió en el primer emperador. Esta hipotética fundación de la dinastía imperial japonesa fomentó la idea nacionalista pro-imperialista producida durante la Restauración Meiji de 1868.
Amaterasu carece de iconografía, pese a ello se le relaciona con el "Divino espejo" al que se refiere la leyenda de la cueva. De hecho, cuando manda a su nieto a pacificar Japón le da una espada, Kusanagi, recibida como presente de su hermano Susanoo para volver al cielo, un espejo (éste), y las joyas de la Familia Imperial, consistentes en la espada,Kusanagi-no-tsurugi (草薙劍), la joya o collar de joyas Yasakani no magatama (八尺瓊曲玉) y el espejo Yata no kagami(八咫鏡).

Caballos dedicados al Sol en el gran santuario de Ise

En Japón, la diosa del sol de la religión sintoísta, Amaterasu es adorada como la deidad antepasado de la Casa Imperial de Japón y como la deidad suprema de la nación de Japón. El Gran Santuario de Ise se ha creado para Amaterasu. Si nos fijamos en el interior del gran santuario de Ise, cerca de la entrada se encuentran los caballos dedicado a la diosa del sol Amaterasu. Estos caballos no son ordinarios, pero son los caballos que la Casa Imperial de Japón dedicados a la diosa del sol. Los caballos son vestidos y llevados a un lugar santo del santuario de tres veces al mes e inclinen la cabeza a la diosa del sol.

sábado, 15 de diciembre de 2012


Titán (mitología)


En la mitología griega, los Titanes —masculino— y Titánides —femenino— (en griego antiguo Τιτάν, plural Τιτᾶνες) eran una raza de poderosos dioses que gobernaron durante la legendaria edad de oro.
Los Titanes fueron doce desde su primera aparición literaria, en la Teogonía de Hesíodo; aunque en su Biblioteca mitológica, Apolodoroañade un decimotercero, Dione, desdoblamiento de la titánide Tea. Estaban relacionados con diversos conceptos primordiales, algunos de los cuales simplemente se extrapolaban de sus nombres: el océano y la fructífera tierra, el Sol y la Luna, la memoria y la ley natural. Los doce Titanes de la primera generación fueron liderados por el más joven, Crono, quien derrocó a su padre Urano (‘Cielo’) a instancias de su madre, Gea (‘Tierra’).
Posteriormente los Titanes engendraron una segunda generación, destacando los hijos de Hiperión (Helios, Eos y Selene), las hijas de Ceo(Leto y Asteria) y los hijos de Jápeto (Prometeo, Epimeteo, Atlas y Menecio).
Los Titanes precedieron a los doce dioses olímpicos, quienes, guiados por Zeus, terminaron derrocándolos en la Titanomaquia (‘Guerra de los Titanes’). La mayoría de ellos fueron entonces encarcelados en el Tártaro, la región más profunda del inframundo.

En Hesíodo

En la Teogonía de Hesíodo los doce Titanes siguen a los Hecatónquiros y los Cíclopes como grupo de hijos menores de Urano y Gea:
Más tarde yació con Urano y trajo a Océano el de profundos remolinos, a Ceo y
Crío e Hiperión y Jápeto, a Tea y Rea, a Temis y Mnemósine y a Febe la de dorada
corona y a la encantadora Tetis. Tras ellos nació el astuto Crono, el
benjamín y más terrible de sus hijos, y éste odió a su vigoroso padre.
Temeroso de que pudieran destronarle, Urano mantenía a todos sus hijos atrapados en el Tártaro. Como castigo, Gea envió a su hijo Crono, el menor de ellos, a atacar a su padre. Lo castró con una hoz adamantina y liberó así al resto de las entrañas de la Tierra, proclamándose rey de los Titanes junto a su hermana Rea como esposa y reina.
Ambos engendraron una nueva generación de dioses, pero Crono, temiendo también que algún día lo derrocasen como él había hecho, se los tragaba enteros nada más nacer. Resentida por ello, Rea logró esconder a su sexto y último hijo, Zeus, entregándole en su lugar a Crono una roca envuelta en pañales que tragó confiado. El pequeño fue enviado a Creta, protegido por los guerrerosCuretes y amamantado por la cabra Amaltea.
Cuando Zeus llegó a la edad adulta sometió a Crono por la astucia más que por la fuerza, dándole a beber un emético preparado con la ayuda de su abuela Gea que le hizo vomitar a sus hermanos. Comenzó entonces una guerra entre los dioses más jóvenes y los mayores, en la que Zeus fue auxiliado por los Hecatónquiros, los Gigantes y los Cíclopes, quienes una vez más habían sido liberados tras su nuevo encarcelamiento por Crono. Zeus venció tras una larga batalla y encerró a los Titanes que se le habían enfrentado en el Tártaro.
Los que no se habían opuesto a él siguieron teniendo de forma más o menos directa un papel en el nuevo orden: Océano continuó circundando el mundo, el nombre de la ‘brillante’ Febe fue empleado como sobrenomebre de Artemis y añadido como epíteto de Apolo («Apolo Febo»), Mnemósine alumbró a las Musas, Temis siguió encarnando el concepto de ‘ley de la naturaleza’ yMetis fue madre de Atenea.

Titanomaquia

Los griegos de la edad clásica conocían varios poemas sobre la guerra entre los dioses y muchos de los Titanes, la Titanomaquia (‘Guerra de los Titanes’). El principal de ellos, y el único que ha sobrevivido, fue la Teogonía atribuida a Hesíodo. Un poema épico perdido tituladoTitanomaquia y atribuido al bardo tracio ciego Tamiris, a su vez un personaje legendario, era mencionado de pasada en el ensayo Sobre la música que una vez fue atribuido a Plutarco. Los Titanes también jugaron un papel prominente en los poemas atribuidos a Orfeo. Aunque sólo se conservan fragmentos de los relatos órficos, revelan interesantes diferencias con la tradición hesíodica.
Estos mitos griegos de la Titanomaquia caen dentro de una clase de mitos similares presentes en Europa y Oriente Próximo, donde una generación o grupo de dioses se enfrenta a los dominantes. A veces éstos son suplantados. Otras los rebeldes pierden y son totalmente apartados del poder o bien incorporados al panteón. Otros ejemplos serían las guerras de los Ases con los Vanir y los Jotunos en la mitología escandinava, el épico Enuma Elish babilónico, la narración hitita del «Reino del Cielo» y el oscuro conflicto generacional de los fragmentosugaritas.

En las fuentes órficas

Hesíodo no tiene sin embargo la última palabra sobre los Titanes. Algunos de los fragmentos que se conservan de la poesía órfica en particular guardan algunas variaciones del mito.
En un texto órfico, Zeus no se limitó a atacar a su padre con violencia. En su lugar, Rea preparó un banquete para Crono, y éste se emborrachó con miel fermentada. En lugar de encerrarlo en elTártaro, Crono fue arrastrado —todavía borracho— a la cueva de Nix, donde siguió durmiendo y vaticinando por toda la eternidad.
Otro mito acerca de los Titanes no mencionado por Hesíodo gira en torno a Dioniso. En un momento determinado de su reinado, Zeus decidió ceder el trono en favor del infante Dioniso, que como Zeus a su edad era protegido por los Curetes. Los Titanes decidieron matar al niño y reclamar el trono para ellos: se pintaron las caras de blanco con yeso, distrajeron a Dioniso con juguetes, y entonces lo despedazaron, y cocieron y asaron sus miembros, dándose un festín con ellos, mientras que de la sangre de la víctima nacía un granado. Zeus, enfurecido, castigó a los Titanes fulminándolos con sus rayos. Atenea guardaba el corazón del niño en un muñeco de yeso, a partir del cual Zeus hizo a un nuevo Dioniso. Esta historia es narrada por los poetas Calímaco yNono, que llaman a este Dioniso «Zagreo», y también en cierto número de textos órficos, en los que no se usa tal nombre.
Una variación de esta historia, recogida por el filósofo neoplatónico Olimpiodoro, ya en la era cristiana, dice que la humanidad surgió del humo grasiento que despedían los cadáveres de los Titanes al arder, muertos por el rayo de Zeus. Otros escritores anteriores insinúan por el contrario que la humanidad nació de la sangre derramada por los Titanes en su guerra contra los Olímpicos.
Píndaro, Platón y Opiano se referían sin pensárselo dos veces a la «naturaleza titánica» del hombre. Que esto se refiera a algún tipo de «pecado original» enraizado en el asesinato de Dioniso sigue siendo objeto de acalorado debate por parte de los mitógrafos

Primera generación

La primera generación de Titanes, hijos de Urano y Gea, está formada por:
  • Titanes:
    • Océano, el río que circundaba el mundo.
    • Ceo, titán de la inteligencia.
    • Crío, dios de los rebaños y las manadas, esposo de Euribia (hija de Ponto) y padre de Palas.
    • Hiperión, el fuego astral.
    • Jápeto, esposo de la oceánide Clímene y padre de Prometeo, ancestro de la raza humana.
    • Crono, el más joven, que destronó a Urano y fue rey de los dioses.
  • Titánides:
    • Febe, la de la corona de oro.
    • Mnemósine, personificación de la memoria y madre de las Musas con Zeus.
    • Rea, reina de los dioses con Crono.
    • Temis, encarnación del orden divino, las leyes y las costumbres, y madre de las Horas y las Moiras con Zeus.
    • Tetis, diosa del mar.
    • Tea, diosa de la vista.
Algunos autores consideran también parte de esta generación a Dione, si bien otros la consideran una oceánide.
El matrimonio entre hermanos era corriente en la mitología griega, y varios Titanes y Titánides se unieron, engendrando una segunda generación de Titanes:

Segunda generación

Por extensión, se conoce también con el nombre de Titanes a algunos de los descendientes de los de primera generación:
  • Asteria, hija de Ceo y Febe.
  • Astrea, diosa de la justicia, predecesora de Dice.
  • Astreo, padre de los vientos y las estrellas errantes.
  • Atlas, castigado a sostener sobre sus hombros con los pilares que mantenían la tierra separada de los cielos.
  • Eos, la aurora.
  • Eósforo, la estrella de la mañana y de la tarde (Venus).
  • Epimeteo, hermano de Prometeo, progenitores de la humanidad.
  • Helios, el sol.
  • Leto, madre de Apolo y Artemisa.
  • Menecio, hijo de Jápeto y Asia.
  • Palas, dios de la sabiduría.
  • Perses, hijo de Crío y Euribia.
  • Prometeo, el amigo de los mortales y creador de la humanidad (junto con Epimeteo) robó el fuego de los dioses para dárselo a los hombres.
  • Selene, diosa de la luna.
  • Titán, hermano de Helios y dios (quizá) del calendario anual.
Otros miembros de la segunda generación no suelen ser llamados Titanes: